Cristina Peri Rossi

Condición de mujer

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  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Mi casa es la escritura

    En los últimos años
    he vivido en más de cien hoteles diferentes
    (Al golquín, Hamilton, Humboldt, Los Linajes
    Grand Palace, Víctor Alberto, Reina Sofía, City Park)
    en ciudades alejadas entre sí
    (Quebec y Berlín, Madrid y Montreal, Córdoba
    y Valparaíso, París y Barcelona, Washington
    y Montevideo)
    siempre en tránsito
    como los barcos y los trenes
    metáforas de la vida
    En un fluir constante
    Ir y venir
    No me creció una planta
    no me creció un perro
    Sólo me crecen los años y los libros
    que dejo abandonados por cualquier parte
    para que otro, otra
    los lea sueñe con ellos.
    En los últimos años
    he vivido en más de cien hoteles diferentes
    en casas transitorias como días
    fugaces como la memoria
    ¿cuál es mi casa?
    ¿Dónde vivo?
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Un ciclo entero

    Me dices que hemos vivido un ciclo entero
    —Vivaldi, Las cuatro estaciones—
    y yo me regocijo.
    «Es el segundo invierno —me dices—,
    ya sé cómo fue el primero».
    El primer invierno:
    citas voluptuosas en los hoteles
    entrábamos los viernes
    salíamos los lunes
    ni tiempo para comer
    había que devorarse mutuamente
    brazos y piernas
    labios y nalgas
    una sed imperiosa de sorberse
    mi carne es tu carne
    tu cuerpo es mi cuerpo
    mi sangre es tu sangre.
    Y la primavera
    ¿cómo fue entonces la primavera?
    «Una vez fuimos al cine
    y me tomaste de la mano».
    No miré la película
    lo confieso: sólo te miraba a ti.
    ¿Florecieron los árboles?
    «Tuviste alergia en la primavera»
    y nos citábamos en hoteles lujuriosos
    donde una muchacha negra
    —seguramente una emigrante—
    tocaba al piano viejas melodías.
    Yo la miraba con complicidad
    y tú sonreías.
    Luego llegó el verano
    teníamos calor en los hoteles
    y aprendí el olor de tu sudor.
    «No me gusta sudar en público», te dije
    recordé vagamente que no sudaba desde hacía muchos años.
    Ese verano tú escribiste un diario
    y yo no podía dejar de recordarte
    de modo que fui muy infeliz.
    Vino el otoño después
    nuevos hoteles
    hasta una casa en barrio elegante
    pero seguíamos conociéndonos por el tacto
    por el sudor por el olfato
    por la piel el pelo y las papilas.
    Oíamos música a veces a veces
    encendíamos velas
    pero especialmente convocábamos a los poetas.
    No era raro Darío en el orgasmo
    no era raro Dante en la madrugada
    no era raro Pavese al anochecer
    de los sueños imposibles:
    huir en barco
    marcharse a otra parte
    —Kundera: la vida siempre está en otra parte—.
    Sin embargo
    la vida
    cruel
    sanguínea
    carnal
    voluptuosa
    la vida y su dolor
    y sus sonrisas
    estaba allí
    encajada como un seno en el otro
    como un sexo en otro sexo.
    Como la boca en otros labios.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Las ciudades sólo se conocen por amor
    y las lenguas son todas amadas.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Quiero otra luz, otro mar,
    otras voces, otras miradas
    romper este pacto de nostalgia
    que nos ata, como una condena de una maldición
    y no volver a soñar con el barco que atraviesa una mar
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    No quiero que el camarero del Sorocabana
    me pregunte, treinta años después:
    «¿Un capuchino, como siempre?»
    Siempre no existe,
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Y sin embargo
    la quise
    con un amor desesperado
    la ciudad de los imposibles
    de los barcos encallados
    de las prostitutas que no cobran
    de los mendigos que recitan a Baudelaire
    La ciudad que aparece en mis sueños
    accesible y lejana al mismo tiempo
    la ciudad de los poetas franceses
    y los tenderos polacos
    los ebanistas gallegos
    y los carniceros italianos
    Nací en una ciudad triste
    suspendida del tiempo
    como un sueño inacabado
    que se repite siempre.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Nací en una ciudad triste
    de barcos y emigrantes
    una ciudad fuera del espacio
    suspendida de un malentendido:
    un río grande como mar
    una llanura desierta como pampa
    una pampa gris como cielo.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Nunca he pretendido que una sola idea
    explicara la diversidad del mundo
    ni un Dios
    fuera más cierto que numerosos dioses.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    Nunca he pretendido que una sola persona
    colmara todos mis deseos
    ni satisfacer todos los deseos
    de una sola persona.
  • Luis Angulomembuat kutipantahun lalu
    No sabe si el territorio nuevo la complacerá;
    en todo caso, su deber es auscultarlo,
    como corresponde a una recién llegada,
    a la exploradora
    a la cruel conquistadora.
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