Si no captas la pequeña vena de la locura de alguien, no puedes amarlo. Si no captas su punto de demencia, has perdido la ocasión. El punto de demencia de alguien es la fuente de su encanto.
Nydiamembuat kutipan6 tahun yang lalu
Ningún ser podía sobrevivir en nuestra sociedad sin desarrollar cierto número de rituales de los que no siempre tenía conciencia.
Conejo Literariomembuat kutipan7 tahun yang lalu
Ahora sé que no es sólo un asunto de disponibilidad, sino más bien de clase, qué clase de mujer elige una ser, siempre que haya elección posible.
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vínculo íntimo que se teje entre el personaje y el espectador, ese sentimiento de pérdida o de duelo que experimenta cuando acaba todo. Eso ya no pasa con los libros, tiene lugar fuera de ellos, ahora. Es lo que saben hacer los guionistas.
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historias yacen en el suelo, como fósiles. Son reliquias originarias de un mundo preexistente. Y la labor del escritor reside en utilizar las herramientas de su caja para separarlas con precaución y extraerlas, tan intactas como sea posible
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Si no captas la pequeña vena de la locura de alguien, no puedes amarlo. Si no captas su punto de demencia, has perdido la ocasión. El punto de demencia de alguien es la fuente de su encanto.
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precisamente, según ella, una señal de la edad no ser capaz de diferenciar a una persona de veinte años de una de treinta, mientras que entre ellas podían reconocerse o distinguirse perfectamente.
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¿no había advertido que con el paso del tiempo mi alimentación había evolucionado y conocido distintas fases, distintos periodos, correspondientes a edades e influencias distintas,
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L. sabía dar con las palabras de consuelo y de sosiego. L. era de esas personas hacia las que la gente se vuelve instintivamente en la calle para preguntar una dirección o pedir una información.
lidcastlemembuat kutipan3 hari yang lalu
En realidad, tergiversaba, me dispersaba, aplazaba día tras día y semana tras semana el momento en que me vería obligada a reconocer que algo se había roto, perdido, había dejado de funcionar.