8. Para la mujer, crecer significa el abandono de la figura paterna. Generalmente, durante los primeros años de vida de una mujer, existe una afinidad natural entre hija y padre, en la que este ejerce un papel de protector y evita situaciones difíciles a aquella. Tanto es así que la mujer crece en una situación de cariño y pasividad, deslumbrada por el hombre todopoderoso, incapaz de intervenir activamente en los hechos que ocurren a su alrededor.