Dice Le Guin sobre el mismo proverbio que de este modo «el pasado es lo que sabemos, podemos verlo, está frente a nosotros, bajo nuestras narices», y esto nos ubica en un estado «de conciencia en lugar de progreso». En cambio, «el futuro es lo que no podemos ver, a menos que nos demos la vuelta y echemos un vistazo». Ensayar especulativamente se trataría precisamente de algo así: una conciencia del tiempo «al revés».