David Uclés

Kutipan

Adal Cortezmembuat kutipantahun lalu
Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor. Este es el templo de la inteligencia. Y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaríais algo que os falta: razón y derecho en la lucha.
Adal Cortezmembuat kutipantahun lalu
—La experiencia es una llama que no alumbra sino quemando.
—¿Y eso?
—Se lo leí a Galdós. No sé, me vino a la mente.
Adal Cortezmembuat kutipantahun lalu
Cada hombre tenía una tarea. Por ejemplo, un tal Rufo se encargaba de recorrer el laberinto de trincheras reptando por el fondo; debía enganchar una amapola en los tobillos de todos los infantes que portaban arma de guerra para darles suerte. Rufo iba jadeando y con la lengua fuera, negra de pólvora. En el bando contrario, otro Rufo hacía lo mismo, pero en lugar de engancharles amapolas les cosía un escapulario donde se podía leer bordado: «Detente bala. El Sagrado Corazón de Jesús está conmigo».

Kesan

Adal Cortezmembagikan kesan6 bulan yang lalu
👍Layak dibaca

fb2epub
Seret dan letakkan file Anda (maksimal 5 sekaligus)