Y, sin embargo, las palabras ligadas a ello, más que metáforas, se han convertido en figuras de pensamiento que, de cultura en cultura, de idioma en idioma, se repiten, modifican, resucitan y amplían su semántica: hilar como analogía de la vida, la muerte, el destino y el tiempo, que es cíclico, como la rueca; tejer como preparar una trampa, tejer como conspirar, tejer como conectar, tejer como cohesionar, tejer como la demostración de la virtud, la prudencia, la infamia o la astucia femenina; tejer como escribir, tejer como narrar, tejer como cantar.