Unidos. Lorena entendió que Margarita sufría mucho. Por la separación de sus padres, pero también por su propia vida. En el fondo, ahora lo comprendía, Margarita siempre había sido una muchachita tan tímida, recatada e insegura como ella misma.
Al fin, el muchacho de la malla verde y sus amigos salieron del agua. El grupo pasó al lado de ellas, cargando sus tablas, sin prestarles atención.